Tres días, miles de asistentes y una hidromiel que nadie esperaba amar tan rápido. Nuestra experiencia en la edición 2025 del festival más importante del Bajío.
El Festival de Cerveza Artesanal de León es, sin duda, el evento más importante del Bajío para el mundo de las bebidas fermentadas. Tres días, más de 80 productores y miles de asistentes que llegan con la mente abierta y el paladar listo.
Este año fue diferente para nosotros. Por primera vez llevamos los nueve estilos completos: desde la Vallehalla Tradicional —la más accesible y la ideal para primeras pruebas— hasta la Reserva, que sorprendió incluso a los sommeliers más experimentados del evento.
Lo que más nos sorprendió fue la reacción del público cervecero. Vinieron con expectativas de todo tipo: algunos escépticos ('¿hidromiel? ¿eso no es algo dulce y empalagoso?'), otros genuinamente curiosos. La Vallehalla Seca fue el mayor hit entre los fanáticos del lúpulo: seca, limpia, con una acidez que les resultó familiar pero diferente.
El Beso de Freya se acabó en el segundo día. No exageramos. Teníamos 48 botellas para tres días y a las 2pm del sábado ya habíamos abierto la última. La combinación de manzana, canela y hidromiel semi-seca es, al parecer, irresistible para el paladar mexicano.
Para la próxima edición ya estamos planeando algo especial: una cata guiada donde llevemos a los asistentes por los nueve estilos con maridajes diseñados específicamente para el formato festival. Si te interesa participar, escríbenos.
“Nunca pensé que una hidromiel me haría olvidar que iba a probar cerveza.
Si vas al festival el próximo año: llega temprano. Los espíritus artesanales y las hidromiel suelen agotarse antes del domingo.
Busca los productores menos conocidos primero. Los booths con fila larga generalmente valen la espera, pero hay joyas sin fila.
Hidrátate. Suena obvio, pero con la emoción de probar todo, es fácil olvidarlo.


